El maya, nuestra lengua materna, es más que palabras: es historia viva, identidad y raíz que nos une. Hoy rendimos un pequeño homenaje desde la comunidad de Chacmay, gracias a la maestra Juanita y a todas las madres de familia del preescolar Itzamna por hacerme parte, con el corazón lleno de gratitud por la convivencia, las enseñanzas y la calidez.
Jugamos, comimos, aprendimos, gracias a cada uno por compartir su cultura, por mantener viva nuestra lengua y por recordarnos la importancia de nuestras raíces. Sigamos honrando y preservando lo que nos da identidad.





